LEANA
Creo que me ha dado un paro cardiaco con sus palabras.
—Que no hijo, tu no puedes casarte con una mujer como ella, es que no escuchas lo que acaba de hacer.
—Lo escucho, de hecho, yo le ayude, así que no necesito que me defiendas Tia, yo te quiero, pero no voy a permitir que trates mal a la madre de mi hijo.
Miro a Aleksa que esta igual de impactada que yo, es que no puedo respirar cuando pienso en futura esposa.
—Es que no entiendo.
—No hay nada que entender y es mejor que te vayas