Bebo café recopilando los momentos con papá, fue un
excelente padre, siempre estaba ahí para mí y apoyándome en todo momento. Mamá
no quería que fuera fotógrafa, pero el, papá, me insistió en que tenía que
hacer lo que me nacía del corazón y me daba felicidad.
Suspiro mirándolo, solo se escuchan los sonidos de los
aparatos y cierro mis ojos cuando el cansancio me toma.
—Leana hija.
Me despierto de inmediato cuando escucho mi nombre y los
ojos oscuros de mi padre me observan débilmente.
—Papá