LEANA
Ivangorod nos recibe con el cielo despejado. Mamá no está en
la casa por ello vamos al hospital rápidamente. Pregunto por mi padre que está
hospitalizado y la doctora me informa en que habitación está.
Asiento encaminando me con Nikolay que no se separa de mi y
quien me follo incesantemente en el avión. Apenas de me dejaba respirar para
volver a estar sobre mí, parece embriagado con mi aroma, necesitado de mi
cuerpo y enfermo por mi piel.
—Te espero aquí afuera.
—Gracias—de verdad valo