Cuando llegó la noche, y aun sin saber todavía nada de mi esposo, Liam y yo nos marchamos de la clínica, hacia su coche, subiendo los dos ya que se ofreció a acercarme a mi casa, Cuando llegamos, Liam bajó enseguida de su coche para abrir la puerta ayudandome a bajar, quedandonos por unos minutos hablando al lado de su vehículo,
— Mañana si Mark no ha llegado todavía de su viaje, llámame y vendré para llevarte a la clínica, no quiero que vayas cogiendo taxis, — me dijo
— De acuerdo y gracias po