Me marché muy enfadada de aquella sala, bajando las escaleras hasta que llegue a la entrada de la clínica, cuando me fui a la calle, sentí la mano de mi esposo cogiendome con fuerza mi brazo, arrastrándome con él, aunque intente soltarme de su agarre y le gritaba, no conseguí nada más que cuando llegamos al coche, abrió la puerta haciendo que me sentara dentro poniendome Mark el cinturón de seguridad muy enfado. Mientras el rodeaba el coche para sentarse en el asiento del conductor, intente ser