Al volver Alicia al dormitorio con el jarrón que le dejaron las enfermeras y el ramo de flores dentro con agua, no entró sola si no que mi esposo y mi hija entraron al mismo tiempo que ella, al ver mi marido quien había en la habitación conmigo y sentado a un lado de mi cama, se quedaron mirándose fijamente a los ojos Mark y Liam muy serios, poniendose enseguida Liam de pie, dandole el la mano a mi marido, dandosela también Mark para saludarse los dos hombres
— Siento mucho lo de vuestro hijo,