Ya estábamos los tres en la puerta del dormitorio de mi pequeña, pero ella se soltó de mi mano y entró en el dormitorio donde esa noche teniamos que dormir Mark y yo saltando para que la subieramos a nuestra cama, cogiéndola su padre y subiendo a la pequeña Cintia encima de la cama. Yo me marche hacia el dormitorio de mi hija y le cogi un pijama precioso de ositos de su maleta, volví al dormitorio,le quite a mi hija la ropa poniendo seguidamente su pijama de ositos ante la atenta mirada de mi