Por la tarde y después de comer, estábamos Mark Harris, mi hija y yo sentados los tres en el sofá viendo la tele, cuando de pronto escuchamos como alguien tocaba el timbre de la casa, viendo entrar poco después en la sala donde estábamos los tres, al abogado de Harris con ciertos papeles en sus manos.
— Buenas tardes — dijo el abogado cuando entro, acercándose a Harris, cuando este se levantó del sofá para recibirlo
— ¿Traes los documentos? — preguntó Harris a su abogado
— Si señor, mañana por