CAPITULO 33
El rostro de Antonio cambia de inmediato al ver a Mateo, a su hermano, ese ser que cambio su vida frente a sus ojos de nuevo.
Se lanza en contra de el, los dos caen al suelo, Antonio lo golpea, saca sus garras y sus colmillos, al verlo solo puede sentir que el es el culpable de sus desgracias.
—¡¿Que viniste hacer aquí maldito?!— la rabia que siente es asesina, lo puede matar y no le dolería hacerlo.
—¡¿Que te pasa?!— Mateo se siente desconcertado de esta situación nueva para el.
—¡