Capitulo 34
Antonio abre los ojos aterrado
— Eso es imposible, yo fui el único que estuvo con ella — niega con la cabeza, cree que quizás todo sucedió en la fiesta.
— No solo usted señor — La partera observa a Diana, pero decide preparar rápidamente con sus hierbas un nuevo polvillo que disuelve en un poco de agua y se lo da a beber, para evitar los efectos de la otra hierba.
Luciana despierta tomando aire, como si sus pulmones estuvieran vacíos, y respira agitada.
Grita, los dolores del parto