CAPITULO 46
Antonio tiene los ojos llenos de lágrimas, tenía que humillarse ante la loba que amaba, su Luna , para que ella viese su cambio.
Luciana abre los ojos, nunca esperaba verlo tan vulnerable, después de tantos años el dolor de Antonio es un dolor que comparte.
— Levantate, se que tenemos que hablar pero no es el momento — explica ella mientras lo toma del brazo y le ayuda a levantarse del suelo.
Antonio la abraza, sentir su aroma sin camuflaje, saber que ella está en sus brazos es más