— Katherine, ¿Qué estás haciendo? — Preguntó Dante molesto sin soltarla, protegiendo a Mia.
Mia tocó su cara molesta, sintiéndose cansada de ser golpeada por los demás, pero de nuevo no podía hacer nada, porque todos tenían más poder que ella, solo podía respirar profundo y soportarlo.
— Hermano ella es una perr… — Respondió Katherine mirando a Mia con rabia, mientras actuaba como una niña mimada.
— Más te vale que cuides tus palabras, vamos arriba. — Dijo Dante dándole una mirada sería.
—