55. La Bestia, la razón de su sonrisa
Este espectacular día no podía ser más que perfecto, sino fuese por la llamada que Gerald recibió entrada la tarde, cuando Scarlett quiso acercarse a la playa y mojarse los pies.
El rostro de Gerald cambió a la seriedad con esa llamada. Scarlett prefirió que no fuese nada malo, pero cuando él se acercó, suspiró y la tomó de la cintura, sólo le dijo:
—Debemos regresar a Tirana —su sonrisa se desvaneció cuando lo escuchó—. Rina se casa por la iglesia.
Su marido prometió que regresarían lo ant