46. Sencillamente nuestros
No tiene ni idea de lo que sucedió allá adentro. Sin embargo, a comparación de las horas anteriores, de los días pasados, esto rompió una brecha muy grande, que no sabe cuál es. La buena noticia es que su esposo no parece haber recibido una bala porque camina y habla como si nada, lo cual la sorprende. No hay necesidad de pensar en lo malo. Lo que sucedió podría considerarse un ante y un después. Aunque no puede decir lo mismo con Esad.
Lleva a sus pulmones un profundo aire, el aire de madera,