17. Ahora enemigos
Esad y Scarlett corren por el pasillo hacia la calle de atrás. Scarlett mira una y otra vez aferrada a Esad. Y luego, el primer disparo.
«No otra vez» Scarlett ruega. Esad se agacha para tratar de esquivarlos. ¿También le dispararán a ella? No. Esad ha hecho mucho por ella y por sus bebés. Lo quieren atrapar por su culpa. Lo torturarán, le harán daño. Una punzada en su vientre la detiene un momento para tomar aire.
—¡¿Scarlett!? —Esad se gira cuando ya no siente su mano—. ¡Scarlett!
Esad corre