10. Para siempre: suya
La sorpresa es enorme en la habitación de la clínica. Aunque anestesia deja de hacer su efecto y el sufrimiento nace en cada parte de su cuerpo, Scarlett se queda en blanco mientras escucha la explicación de Mary. El padecimiento, por más fuerte que sea no es impedimento para dejar caer la mirada hacia su vientre completamente vendado. Con cada pedazo de su ser imagina las posibilidades de éste fruto.
No es uno.
Son tres ángeles creciendo dentro de ella.
—Tres —indescriptible es la voz de Geral