57. Savino deja caer sus barreras
Serafina llevaba alrededor de cuatro horas esperando a Savino, cuando al fin lo vio aparecer.
— Sav… — iba a decir, al tiempo que se incorporaba como un rayo y se sacudía el pantalón, tratando de lucir lo más presentable posible, pero una mujer apareció detrás él, robando toda su atención.
Serafina frunció el ceño.
¿Quién era ella…? ¿Y por qué acariciaba su mejilla con tanta familiaridad?
Savino suspiró, hastiado, con la presencia de su exnovia allí.
— ¿Qué carajos, Daniela? ¿Me has seguido?
— N