56. Una carta de Florencia y Savino recibe una visita del pasado
Los días siguientes, aunque fueron de absoluta tensión para Remo, nada evitó que cuidara de su mujer y retomara esa cita que había quedado pendiente. Por supuesto, se aseguró de que fuese seguro para ambos salir de la mansión, así que durante toda la velada, su séquito de hombres peinó la zona y se mantuvo alerta por cualquier inconveniente.
— En una semana estarás divorciada de Valentino — le dijo Remo a Marianné después del postre.
Ella abrió los ojos.
— ¿Qué…? ¿Hablas en serio?
— Sí, ya es un