La luz y las sombras en la oficina parecían volverse lúgubres durante la tarde. Aquella llamada de Richard, titulada como una "invitación" pero que en realidad era un "ultimátum", vibraba continuamente en el teléfono de Karla como una serpiente escurridiza.
—Como "empleada estrella" de la empresa, supongo que no te negarás a asistir a esta junta de accionistas, crucial para el futuro del Grupo Vega, ¿verdad? —La voz de Richard destilaba una arrogancia calculadora—. Después de todo, esto afecta