Esmeralda
Manejé directo al restaurante. Allí me encontré solo con Diamante. Ella me miró sabiendo dónde había estado, pero guardó silencio. Pedí un café, confundida por la situación. Íker me había pedido tiempo, pero ¿para qué? Entre nosotros todo estaba claro: él sería padre junto a Milenka. Un escalofrío recorrió mi espalda.
Mi hermano llegó con dulces. Lo saludé y comencé a comer. Estaba confundida por la noche anterior; trataba de encontrar un enfoque diferente, pero ¿por qué lo seguía pens