Mundo de ficçãoIniciar sessãoNos quedamos en silencio mientras veíamos a nuestras mujeres compartir en una mesa más allá, ellas hablaban animadamente, mi padre y Aimé no se veían en ninguna parte, podía casi adivinar que estaban en sus cosas, desde que se casaron no pierden el tiempo, mi padre cada que puede le da una sorpresa a su mujer, de una manera sorprendente y no desaprovecha fechas, antes los envidiaba, pero luego me di cuenta de que cada pareja tiene su forma especial de







