Júpiter Amato
Un escalofrío recorrió mi espalda, estaba en la gloria, me había encantado todo, sus formas, su sutil belleza y esa fuerza que era evidente, había temido por algunos momentos, había dudado de decirle o no mis planes, le había confesado que buscaba una esposa, pero al ver la cara que había puesto me pareció imposible contarle mis planes y que ella aceptara sin rechistar, solté un suspiro y me acomodo abrazándola, pocas veces me había sentido bien compartiendo mi cama con una mujer,