ESTO APENAS ESTÁ COMENZANDO.
Aleska Castillo Lumbardi.
El ruido de la puerta se escuchó nuevamente y pocos minutos después, fue la voz del tío Franchesco y Valerie, la que escuché. Poco a poco, podía ir diferenciando las diferentes voces y olores de cada uno. Quizás esto lo he aprendido a lo largo de estos últimos años, las veces que mi visión fallaba.
La puerta volvió abrirse y fue la voz de Samantha, junto a la del tío Jordan y otras voces que desconocía, pero por lo que mencionaban eran médicos también.
Una voz descon