LUCIANA :
Observo a todos los hombres y uno de ellos de inmediato se acerca y abre la puerta.
—¿Se encuentra bien jefe?
Le pregunta con preocupación y este solo asiente.
Bajo del auto igual y miro a todos los hombres que están más que buenos… Rayos… ¿Acaso estaban escondidos todas estas delicias?
—Señorita Moretti ¿Acaso es sorda?
Me giro hacía mí jefe de inmediato.
—Disculpe ¿Decía algo?
Pregunto mientras quedo como estúpida.
—Suba al auto.
Dice señalándome una de las camionetas blind