ANDREW :
Una neblina blanca cubre todo el lugar dejándome ver un pequeño espacio borroso como una televisión donde miro todo lo que pasa.
Observo como Luciana acaricia al inmenso lobo qué se supone que soy yo, pero aún así siento celos de como trata al lobo con tanto cariño.
—Tú la dejaste elfo imbécil no deberías de sentir celos, ahora ella es solo mía.
Escucho la gruesa voz del lobo Igor junto a su risa burlona.
Miro hacía todos los lados y frunzo el ceño.
—¿Tuya? No sabes lo que dices,