LUCIANA:
En esto momentos nos dirigimos en el auto en un cómodo silencio, pero mi mente no deja de analizar y pensar en todas las cosas que está pasando.
Le doy la ubicación de donde está mi departamento y se dirige hacia allá.
Media hora más tarde estamos llegando frente a mi depa y puedo ver a Esteban parando en el frente con los brazos cruzados.
Al llegar recojo mi bolso y miro a mi querido jefe guapo.
—Muchas gracias por traerme señor Joseph.
Le digo y este me mira asintiendo con la cabeza.