52

No sé si es que aún no estoy familiarizada con esas veces en las que se te forma un nudo en la garganta y sientes que algo oprime tu pecho, que te mata por dentro, que te destruye... Son porque algo ha golpeado tu corazón, te da con demasiada fuerza y tú no estás preparada para ese golpe.

Pues eso se está convirtiendo en el pan de cada día.

Miro a Sam con demasiada fijeza, como si no pudiera creerme que estuviera aquí, hasta tengo que pellizcarme para saber si esto no es un espejismo. Sus ojos bicolores me analizan, como si buscara alguna especie de imperfección en mi cara y no fuera capaz de encontrarla, pero no es eso lo que hace que el pecho se me encoja, sino la oscuridad en su mirada. Ya no veo esa adoración que estaba acostumbrada a contemplar, ese brillo que daba vida a sus ojos.

Me agarro a la puerta cuando siento que las rodillas me tiemblan y podrían fallarme.

—¿Qué haces aquí? —le pregunto con la voz como papel de lija.

—No lo sé —admite. Se

Capítulos gratis disponibles en la App >

Capítulos relacionados

Último capítulo