Mundo ficciónIniciar sesiónAlguien recorre mi brazo desnudo y provoca que gima mientras me revuelvo para que deje de hacerme cosquillas. Me obligo a seguir con los ojos cerrados, envolviéndome en el edredón para que no siga tocándome.
—Venga, tienes que levantarte, dormilona —pide Sam.
—No quiero, vete tú solo. Que le den por el saco al juicio —farfullo.
Sus suaves labios besan mi mejilla, y no puedo evitar sonreír, pero eso no ayuda para que quiera levantarme. Lo único que quiero es dormir, comer cho







