Capítulo 26.
MAIA CARRIZALES.
Mauricio y yo seguimos a Laila hasta la sala, en donde Leon nos espera sentando en el sofá.
—Por fin llegan —nos dice—. Me tenían preocupado, ¿en dónde estaban?
—Nos perdimos —le respondo— ¿Qué haces aquí?
—Pues... ¡esperándolos a ustedes! —me dice— ¿¡Cómo rayos se les ocurre perderse!? ¡Estas en peligro!
—¡Lo sé! —le digo— ¡Pero no lo planeamos!
—¡Por suerte Nicolás no te está buscando aquí! —me regaña.
—Te equivocas —le digo—. Él de seguro ya debe de estar buscándome aquí.
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