—¿Te acabo de hacer una pregunta? - Dominick la tomó de la barbilla y Diane no pudo evitar tener los ojos escarlata, sabe que había desafiado a un demonio.
— Yo he cometido un error, pero fue el último, nunca más volverá a ocurrir - Diane tenía el rostro pálido.
— No confío en ti, mucho menos en tus palabras - los labios de Dominick rozaron con fiereza los labios de Diane.
— ¿Qué vas a hacerme? - Preguntó con la voz temblorosa Diane.
— Hoy me has hecho muy infeliz al desobedecer mis órdenes