La manada estaba feliz, su Alfa, los había escuchado y había rechazado hacer su reina a la arrogante y engreída Valquiria, pero sobre todo había escuchado a su corazón, en sus mil años, quienes conocían a Alexander, sabían que. inca le había mostrado cariño, afecto o algún otro sentimiento a ninguna mujer
Al escucharlo decir que amaba a su luna y que se lo demostrará por completo, era todo un acontecimiento, el gran lobo siempre había visto por ellos, luchado por ellos, los había protegido con