El Alfa André, estaba recién transformado, su perfecto cuerpo estaba desnudo, Alexander lo tenía por el cuello, estaba fuera de control, muy celoso, angustiado y desesperado, necesitaba a su luna y no la veía por ningún maldito lado
— Necesitas calmarte, hermano, ¡no e hecho nada en tu contra, no te traicionaría, Alexander, ya deberías de saberlo! — soltó André, molesto
— ¡Entonces dime! ¿por qué te llevaste a Temperace? ¿en qué lugar la dejaste? ¿por qué no viene ella contigo? — el Alfa ya habí