20. TE QUIERO A TI
Capítulo veinte: Te quiero a ti
Angelo se quedó helado.
—¿Estás embarazada? ¿Ya?
—Bueno, tú te has esforzado mucho para que sea así, ¿no?
—Estás tan alterada que no sabes lo que dices. Dios mío... estás embarazada. ¡Podías haberte hecho daño al golpearme!
Entonces la tomó en brazos y la llevó al dormitorio.
Teresa parpadeó incrédula.
—No deberías estar montando escenas como esta. Tienes que tumbarte y estar tranquila, piensa en el niño...
—Angelo, acabo de pedirte que te vayas de esta casa y qu