15. APRENDER A SER ESPOSOS
Capítulo quince: Aprender a ser esposos
Teresa se quedó helada. ¿Cómo la habrían encontrado tan pronto?
—Teresa —dijo una voz conocida desde el interior—. Voy a contar hasta cinco para que entres sin discutir.
Teresa se puso furiosa.
—Alguien del yate me ha seguido, ¿no?
—Uno.
—Alguien me ha estado espiando. Bueno, creo que eso ha sido rastrero...
—Dos.
De reojo, ella vio cómo Malvolio se sentaba de nuevo en el asiento delantero.
—Y lo que es más, tengo planes propios.
—Tres.
—Solo quiero ver l