Eduardo.
Tenía a Laura abrazada, mientras mis ojos buscaban con la mirada a Dahiana.
¡En un miserable! En eso me había convertido, en una persona que estaba haciéndole daño a quien no había hecho más que cuidar de mí y darme amor.
Laura me ha apoyado durante años, es quien me ha ayudado a levantarme cuando he caído.
Pero ¿qué podía hacer?, ¿Cómo hago con este sentimiento que me pide que corra atrás otra mujer?
Eso era algo que debía solucionar; sé que no será fácil, pues no se trata de un negoc