Después del enfrentamiento, Rebecca intentó revertir la decisión de la justicia, pero fue derrotada en todas las instancias. Su corazón se hundió en la amargura y la tristeza la envolvió como una sombra. El odio se convirtió en su sórdido compañero, llevándola a restringir severamente el contacto de los gemelos con la familia de Alex. Sabía que no debería involucrar a los niños en este asunto, pero quería que Ana y los demás sintieran el sufrimiento que ella estaba experimentando. En este perío