Punto de vista de Silas
Mantuve la distancia. Dos días enteros evitándola. Fue un infierno. Me quedaba en mi habitación o en el estudio con Leo. Me aseguraba de no estar nunca a solas con Hazel. La extrañaba. La extrañaba más de lo que quiero admitir. Me dolía el pecho. Extrañaba el olor de su cabello. Extrañaba cómo se le ponían las mejillas rosadas cuando me acercaba demasiado. Extrañaba el suave suspiro que soltaba cuando la sorprendía en la cocina. Pero tenía que mantenerme alejado. Si me