Punto de vista de Hazel
La siguiente clase fue la peor del día. No por la materia. La materia estaba bien. Fue la espera. Cada minuto que pasaba sentada en esa silla era un minuto más antes de llegar al despacho del director. No dejaba de pensar en lo que me esperaba al otro lado de esa puerta, y mi mente se negaba a tranquilizarse.
Golpeé suavemente mi bolígrafo contra el escritorio.
Una vez.
Dos veces.
Tres veces.
Me detuve. Lo presioné contra la superficie. Lo mantuve ahí como si eso f