—Lo comprendo y no pienso cometer un error más. ¿Cuándo nos volveremos a ver?
—tú no sabrás ni el día ni la hora, en cualquier momento puede aparecer, me marchó
—¡Ada, espera!— se apresura a decir Bianca
—¿Ahora qué?
—muchas gracias, de verdad— la mira con gratitud
—cuidate— Ada se marcha por el mismo lugar y sus escoltas le siguen
La asesora se acerca a Bianca muy preocupada. —¿Señorita está bien?
—sí... Pero tú no has visto nada, no sabes nada ¿Entendido?— la asesora asienta con la cabez