—despierta— la voz encantadora de Grey le hace abrir sus ojos lentamente para encontrarse con la mirada seductora de su esposo
—estás aquí— susurra y siente ganas de besarlo al verle los labios
—te necesito mi pequeña esposa— se sube encima de ella cuidadosamente sin aplastarla
—yo te necesito más...— Ada abre sus piernas y siente esa necesidad brutal de sentirlo adentro
—eres mía, solo mía— siente los besos húmedos en su cuello que luego bajan a su pechos erectos
—¡Sí... Más por favor!— a