***
La noche después de allí no pudo estar mejor. La comida, exquisita. El postre, increíble.
Nos confesamos algunas cosas que no nos habías dicho, como tonterías que cada quien pensó cuando nos acostamos la primera vez, datos y susurros del alma que jamás nos diríamos aquella noche, evitando arruinar el momento ardiente de nuestro primer encuentro.
Olivia me tenía sorprendido, pero a la vez, me lo esperaba. Ella es una mujer a toda regla que a pesar de haber sucumbido a una noche lujuriosa con