UNA CENA, UNA INOCENTE INVITACION, PUEDE SER EL PRINCIPIO DE UN CAMINO LLENO DE EMOCIONES Y SOBRE TODO DE AMOR
—Papá ya, me lo prometiste — Alessandrito estaba con los brazos cruzados haciendo un puchero mientras Doménico tomaba su teléfono para marcarle a Rosse, no podía creer que su hijo de cinco años lo está orillando a tomar cartas en el asunto a algo que le estaba dando largas, aquel día de la salida al zoológico cuando se supone que debía preguntarle sobre la respuesta decidió dejarlo pa