PARTE 122

—Te quiero mucha mami, te extrañé un montón — Antes de quedar dormido sobre la mano de la que él pensaba era su madre, recostado en su cama con una enorme sonrisa pegado a su rostro.

Doménico los observaba desde la puerta y cuanto su hijo se quedó profundamente dormido, él la tomo del brazo de manera brusca, pasando por alto el hecho que sentía algo extraño cuando tocaba a esa mujer, la iba jalando por las escaleras hasta llegar a la sala principal donde a vista y paciencia de Apolinaria, Martí
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP