Punto de vista de Mateo
En el momento en que Julio salió de la sala de estar antes, algo en mi pecho se apretó.
No era sospecha en el sentido feo de la palabra, era instinto.
Era del tipo que viene de años de ver a las personas que amas caminar directamente hacia el peligro con buenas intenciones cosidas en sus espaldas.
Ella había estado conmigo en la sala de estar durante más de una hora. La televisión estaba encendida, pero su mente estaba en otra parte.
Su mirada estaba sobre mí todo el tie