Punto de vista de Julio
Estaba acurrucado en el sofá de la sala, intentando sumergirme en las páginas de un libro, cuando el suave ruido de unos pasos en el piso de arriba me llamó la atención.
Al principio, pensé que sería Amada, que volvía de sus recados matutinos, pero el ritmo era diferente.
Era más pesado, mesurado, pero con un peso que hacía crujir las tablas del suelo bajo cada escalón.
Dejé el libro y miré hacia la escalera, solo para ver a Mateo subiendo.
Se movía con su habitual preci