Si hubiesen seguido caminando, tal vez si no se hubieran quedado unas horas en aquella cascada, si Elihana llevara algo más cómodo para correr o si en primer lugar Lev le gustara utilizar protección nada de lo que está pasando llegaría a suceder.
La pelinegra es decidida, aunque su esposo ella lo veía como un arrogante, alguien patán y sin sentido verlo tendido en el suelo sin la posibilidad de defenderse era algo que no soportaba, su corazón es tan frágil que se puede romper con el mínimo imp