—A la mierda contigo Lev— Se nota el enojo de la mujer solo con verla de reojo —Me voy por media hora y ya hay otra chica acariciándote como si fueses de ella —Esto no es digno para los ojos de tu esposa— Parece muy ofendida
—Esto no es nada— Habla el esposo de la pelinegra —Solo estaba limpiando un poco mi herida— Trata de no darle importancia a los reclamos de su esposa
—Lo siento— Ágata se disculpa con una reverencia hipócrita —Solo hacía mí trabajo para que el señor Lev se sintiera mejor