En el comedor del edificio de los Guardianes del Eterno, el ambiente era una mezcla de tensión y camaradería. La luz suave de las lámparas colgantes iluminaba el espacio, creando sombras danzantes en las paredes adornadas con tapices antiguos y modernos. El aire se llenaba con el aroma de una variedad de platos, una combinación de sabores contemporáneos y recetas tradicionales.
Amira, alejándose lentamente de Alejandro, arrastraba los pies sobre el suelo de mármol. Su corazón latía fuerte, deba