CAPITULO 40
—Confié en el hombre equivocado, al igual que tú.
—¿Estás hablando de Mark? — Preguntó él.
Tu amigo no es un santo como crees.
Ella se levantó de la acera y se sacudió la ropa.
—Fue mi novio desde la secundaria era el hombre favorito de todas y yo me sentí elogiada y feliz cuando él empezó a dedicarme atención.
—Supongo que tienes muchos años conociéndolo.
—Cuando me propuso casarnos lo vi como algo normal, lo vi como que era lo ideal, a pesar de que desde la Universidad me decían q