CAPITULO 35
Le pidieron a la camarera y luego se mantuvieron en silencio, aunque esta no le quitaba los ojos de encima, bastante curiosa.
Eso fue lo único que Steven pudo pensar, mientras ordenaba dos croissants rellenos de queso crema y una combinación de mermeladas que él no le prestó atención.
Su única preocupación era para Sarah, está que lo miraba con cara de pocos amigos, estaba ahí de forma obligada, que, en verdad no deseaba su compañía. Sin embargo, por alguna razón, alguna estúpida r